SURVIVORS (cocina de supervivencia, no de autor)
COMIDA EN Carluccio's Caffè (8 Market Place, London, W1W 8AG
SURVIVORS (cocina de supervivencia, no de autor):
Gracias al administrador de la página por tener la amabilidad (y la falta de sensatez) de dejarme publicar estas líneas en su exitoso blog gastronómico. Quede claro desde ya que no sé cocinar, que soy lo contrario a un experto en cuanto a mi capacidad para apreciar la alta cocina, y que, por qué no decirlo, en el tema culinario sólo me gustan las cosas total y absolutamente clásicas. Desde luego, no las modernidades.Con estos mimbres, el día a día no resulta sencillo para alguien cuyos conocimientos de cocina se limitaban a modificar el tiempo y la potencia del microondas donde calentaba la leche (de soja, eso sí), para el desayuno. Por suerte, el trabajo me hace viajar con cierta frecuencia, y así no tengo que cocinar y comer lo que preparo, algo que resulta muy de agradecer cada cierto tiempo.Mi último viaje fue a Edimburgo, esta semana. Sobre el trayecto en tren desde Doncaster no entro en detalles, porque esto no va de turismo, pero desde luego lo recomiendo a cualquiera, en especial el tramo a partir de Newcastle. Tras acomodarme por el hotel y habiendo localizado el Tesco o similar más próximo (regla número 1 del buen survivor), para disponer de un plan B en cuanto a la cuestión alimenticia, me dispuse a cenar. Había leído alguna buena crítica de un pub llamado Connan Doyle, casualmente muy cerca de mi hotel. Pero uno es arriesgado de natural, así que me metí en un centro comercial que había enfrente, en busca de algún falso restaurante italiano donde comer cualquier tipo de pizza lamentable. Para mi sorpresa, encontré el lugar donde habría de cenar, y que llamaba la atención por estar infestado de banderines con los colores de la bandera de España. El nombre ya lo dice todo. La Tasca: El local era grandecito, con una decoración bastante abigarrada, y una barra a la española: cerveza de barril de Estrella Damm y máquina de café como en España. Atendían el negocio dos camareras de habla hispana y una escocesa que, aunque sobre matizarlo, fue la que me tocó a mí.El menú mezclaba, con poco gusto y aún menos vergüenza, supuestas especialidades de distintos lugares de España. Estuve a punto de pedir empanada, pero me contuve a tiempo, y entre la variedad de sucedáneos que allí había, opté por pedir unas albóndigas y una ensalada de tomates con queso de cabra, junto a un botellín de Estrella Damm, porque no estaba seguro de cuántos lustros llevaría abierto el barril si pedía una caña. Mi amiga escocesa me trajo una pinta, y pude comprobar que mis temores eran infundados, así que por este lado bien. Los platos vinieron en seguida, lo que indica que tienen un buen microondas.Las albóndigas no eran nada del otro mundo, quizá algo pequeñas en comparación a lo que te esperas, y venían flotando en una especie de salsa, probablemente de tomate. Ahora que lo pienso, no sé de qué carne eran, supongo que de cerdo. La ensalada que vino al mismo tiempo, estaba formada por (literalmente) cuatro aceitunas (dos más claras, dos más oscuras), cuatro rodajas de tomate translúcidas y un trozo de queso de cabra de forma circular y dimensiones aproximadas a una lata de atún grandecita. El queso estaba rico, las cosas como son.Como con el postre no se juega, detuve a una de las camareras españolas en una de sus idas y venidas, y le pregunté si el arroz con leche se podría comer o mejor me pedía las dos bolas de helado. Me preguntó de qué sabor querría el helado, y elegí vainilla y chocolate. Estaba muy bueno, y venía con una hojita de algo de color verde. No me la comí para que no pareciese que tenía hambre o que no me había gustado lo anterior. Estuve a punto de completar la velada con un carajillo, pero al final me pareció que me resultaría difícil explicarle al jefe qué era esa mención en la nota cuando pasase los gastos, así que pagué y me marché.De camino al hotel, entré a comprar un sándwich, algo de fruta y yogur en el Tesco Express, para la recena posterior.Conclusión: id a Edimburgo, pedid una habitación tranquila en el Holiday Inn Express, y para cenar, en la esquina tenéis el Connan Doyle.
No hay carta, hay un menú degustación de cocina de mercado, del Mercado de Abastos que tienen a un paso. Por eso aunque fuimos dos veces en una semana sólo repitió un plato y un par de snacks.
Como ya os dije no hay carta, sólo menú degustación. Un menú que consta de unos cuantos snacks que sirven a buen ritmo, tres platos principales (uno de verduras, uno de pescado y uno de carne) y finalmente dos postres.Os pongo a continuación alguna foto, muy pocas porque el local tiene una iluminación, para mi gusto, idónea para cenar pero no tanto para sacar fotos con el móvil.
Navaja con espuma de cítrico: clásico del Abastos 2.0 ESPECTACULAR
Salmón marinado con salsa de soja. Muy suave y sabroso.
Rollito de mejillón y calamar. Una especie de carpaccio de calamar relleno de mejillón con verduritas y nueces por encima. Curioso plato. Muy bueno.
Tirabeques con panceta de lalín y mousse de puerro. Los tirabeques en su punto justo, al dente, la panceta bien crujiente.
Arroz con espárragos. Arroz muy cremoso.
Salmonete con calabacín. Si no recuerdo mal los salmonetes los cocinan al vacío y les dan un toque final de plancha. Punto perfecto. La salsita la hacen con las espinas de los bichos. El calabacín poco hecho, aún durito y con forma de spagueti.
Nuestra selva negra. Riquísimo el bizcocho. Riquísimo.
Fresisuis. Cremita/mousse/espuma de fresa. El sabor recordaba al del mitico frigopie.
Otros platos sin foto: Ensalada de tomate y guacamole (cucharita con un tomate cherry y guacamole), Hueva de guacamole y membrillo, Croquetitas de pulpo, Vaca de Bandeira (cocinada durante 14h a 70ºC, se deshacía en la boca), Manzana 2.0,...
El menú degustación del Abastos 2.0 es de 35€.
La única pega es que está en Santiago, a 50' de casa, aún así repetiremos seguro.
Abastos 2.0 Mercado de Abastos. Santiago de Compostela. 645053470 / 981576145. Twitter: @abastos20
Un incendio está acabando con las Fragas do Eume. No quiero entra a valorar los culpables (recortes, precariedad laboral, mina de andalucita,...).Sólo quiero enviar desde este pequeño blog mi homenaje a una de las zonas más bonitas de Galicia. Seguro que hay fotos muchísimo mejores que las que podéis ver más abajo. Pero estas las hice yo. Es lo que nos queda, el recuerdo de lo que tuvimos...
Llevaba tiempo en mi mente acercarme al Parador de Santo Estevo (Ourense) y el fin de semana pasado pudimos hacerlo. Sólo una noche. Suficiente para tener claro que volveré algún fin de semana un poco más largo.
El entorno es precioso, alrededor del Parador se pueden hacer algunas rutas por el monte. El propio edificio es espectacular y no te cansas de pasear y ver sus salones, la antigua cocina,...
Y aprovechando que estábamos por la zona nos acercamos a comer al Restaurante Galileo de Flavio Morganti. No tenía muchas referencias del restaurante. Hace tiempo vi un reportaje de la TVG en el que salía Flavio Morganti pero poco más. Sin duda Ourense es la zona que menos conozco de Galicia.
El Galileo está en Pereiro de Aguiar. Yo diría que es en la carretera que va de Ourense hacia Manzaneda pero no me hagáis mucho caso. Si en el GPS ponéis Pereiro de Aguiar - Sta. Baia os lleva perfectamente.
El restaurante es muy luminoso. Tiene unas 6 o 7 mesas en una especie de terraza/galería con una cristalera inmensa.
Elegimos menú degustación. Ahí va:
Aperitivo de mar, de bosque...
Una minicroqueta muy sabrosa, una tapita de salpicón y un chupito "de mar"
Mármol marino con crujientes vegetales
Carpaccio de gambas con algunos brotes. El carpaccio muy suave con un toquecito cítrico muy bueno.
Raviolis de grelos rellenos de lacón
Uno de los platos más ricos. Plato italo-galego. Buenísimo, si vais y no pedís el degustación no dudéis en pedir los Raviolis. La salsa juraría que era de parmesano.
Concentrado líquido de vaca gallega. De esto no tengo foto. Era un consomé calentito servido en copa del tipo de las de cava.
Lubina de anzuelo con reducción de balsámico y albahaca. Risotto de calabaza y almendras
Bien el punto del pescado. No puedo decir lo mismo del punto del arroz. Para mí gusto un poco pasadito. La reducción de balsámico era demasiado fuerte y le robaba todo el sabor al arroz.
Cocido Galego
Espectacular interpretación que hace Flavio Morganti del Cocido Galego. En el fondo del vaso una crema de garbanzos y la verdura. Después las carnes y cubriéndolas una crema de patata. Para mí el mejor plato del menú (para mi mujer ganaron los raviolis)
Antes del postre nos pusieron un pedacito de queso del país con untoque de plancha acompañado de unos trocitos de fruta.
Torrija con helado de pimiento de Padrón
Rica y esponjosa la torrija y muy curioso el helado de pimiento. Sabor muy suave pero con un claro regustillo final a pimientito. Por suerte era de los que no picaban...
Una botella de agua grande, una copa de albariño y dos cafés (invitación) para un total de 118€. El degustación lo tienen a 55€.
Tal vez no sea un restaurante al que ir a propósito desde Coruña por las 2h15' que nos separan pero si estáis por Ourense podéis acercaros por el Galileo que vale la pena.
Restaurante Galileo. Sta Baia - Pereiro de Aguiar. 988380425